Qué ver en Fez, la ciudad con más encanto de Marruecos

Un viaje a la ciudad de Fez, es trasladarse a otro tiempo, encontrarse con todo aquello que uno espera de Marruecos, el encanto de sus calles, el olor de las especias en sus zocos, pero sobre todo, ofrece la posibilidad de adentrarse en las costumbres y tradiciones de sus gentes, tremendamente hospitalarias.

Ciudades Imperiales de Marruecos

Mientras preparaba mi viaje leía por todos los lados, que en la mayoría de los sitios de interés, no estaba permitida la entrada a los no musulmanes, y me preguntaba si realmente iba a merecer la pena, a pesar de que mis amigos me animaban a visitarla. Después de vivir la ciudad, puedo decir que Fez es uno de los imprescindibles de cualquier viaje a Marruecos, uno de esos lugares que hay que descubrir.

Cómo llegar a Fez

Billetes de avión baratos a Fez

Además, cada día Fez está mejor conectada con más ciudades españolas vía aérea, incluso con servicio de aerolíneas de bajo coste, que harán tus vacaciones mucho más económicas.

Tren desde Marrakech a Fez

Fez está bien conectada por vía terrestre con todas las ciudades principales de Marruecos, por lo que en nuestro caso, que íbamos desde la animada ciudad de Marrakech con mil cosas qué ver y hacer, optamos por ir en tren, que resultó muy cómodo y divertido conversando con la gente local.

Tomamos el tren de las 7h. de la mañana que nos dejó en Fez a las 14.10h., por un precio de 195 dirhams, pero puedes elegir lo que más te convenga ya que tienen mucha frecuencia, saliendo cada 2 horas desde las 4.45h. hasta las 18.45h., y ante cualquier duda, lo mejor es consultar la web oficial de los ferrocarriles de Marruecos.

Qué ver en Fez

Posando en la ciudad imperial de Fez

Lo mejor sin duda de la ciudad es perderse por las laberínticas calles de la Medina de Fez, cruzarse con hombres con chilaba por esta ciudad del siglo IX, la mejor conservada del mundo árabe, la zona más grande del mundo sin coches, un monumento vivo donde empaparse
de la autenticidad de Marruecos y la mezcla de culturas que allí se ha dado a lo largo de estos 1.200 años, y por supuesto clasificada como Patrimonio Mundial por la UNESCO desde 1.981.

Déjate llevar a otra época, siguiendo las indicaciones de las tres rutas señalizadas por la Medina para que no te pierdas absolutamente nada, diferenciadas con colores rojo, azul y amarillo, y no dudes en aceptar la hospitalidad de los vecinos de esta antigua ciudad divida en Fez el Bali, la ciudad primitiva creada en 1.276, y Fez El Jdid o ciudad nueva.

1. Madrasa de Bou Inania

Minarete Madraza Bou Inania

  • Horario: de jueves a sábado de 9 a 18 h. (cerrado para la oración)
  • Precio: 10 dirham

Desde la Puerta Bab Jeloud, ya podemos divisar la Madrasa de Bou Inania,  una escuela coránica de estudios superiores, todavía hoy en uso, y que debido a sus remodelaciones, es la mejor conservada de Fez.

La entrada a los no musulmanes está permitida hasta el patio central, con una fuente para las abluciones e impresionantes paredes profusamente decoradas con azulejos de colores turquesa y azul con formas geométricas, y la parte superior talladas en estuco y madera, el cual da paso a la Mezquita, dos pequeñas salas de oración, y a la planta superior donde vivían los estudiantes.

Desde el exterior destaca su torre o minarete, de azulejos que brillan con la luz del sol, que la hacen única en la ciudad ya que ninguna madraza más lo tiene. Una vez fuera, justo frente a la misma, hay un reloj de agua de 1.357 que funcionaba con un sistema de pesos que transportaban agua hasta unos recipientes situados en 12 ventanas, que se abrían con el sonido de una campana cuando estos se llenaban, indicando la hora del día.

Madrasas de Marruecos

Con buen sabor de boca, seguimos nuestro recorrido para adentrarnos sin saberlo, en la que iba a ser nuestra barriada marroquí, Bab Guissa, donde nos adoptó una familia que nos hizo saborear la mejor gastronomía de Marruecos, con una mamá que nos llenaba de cariño, abrazos y comida, además de llevarnos con ella a bañarnos al hamman, recoger agua en la fuente, hornear el pan e integrarnos en la vida de la ciudad.

Su vida cotidiana realmente me fascinó, punto de encuentro para multitud de hombre con canarios y periquitos que se reúnen para que se enseñen entre ellos a cantar, bares con jolgorio durante un partido del Real Madrid contra el Barcelona, y para nuestra sorpresa, ¡por fin pudimos entrar en una mezquita sólo de mujeres a la que nos llevaron sus vecinas!

No dejes de perderte por allí, ver la Madraza Bab Guissa, la Madraza Cherratine, el zoco más antiguo de la medina, Kiseria Al Kifah, que pretende restaurarse para conseguir el esplendor del Gran Bazar de Estambul, y sus monumentos mas importantes detallados a continuación:

2. Mausoleo de Mulay Idris II

Mausoleo del fundador de Fez

El Mausoleo de Mulay Idriss II fue construido a principios del siglo XIV, después de encontrarse aquí, un cuerpo que se atribuyó a Mulay Idriss, fundador de Fez y rey de Marruecos entre los años 807 y 828, en un estado prácticamente incorrupto 500 años después de su muerte.

Desde entonces, este lugar sagrado es un importante centro de peregrinación y devoción, donde se realizan multitud de ceremonias, donde las mujeres van a pedir fecundidad o antes del parto, los niños antes de ser circuncidados, y todos los devotos con sus promesas y esperanzas.

Terrazas en Fez en Marruecos

La tradición dice que todos los forasteros que visiten la ciudad, serán bendecidos si llegan hasta aquí, por lo que a pesar de que la entrada está prohibida a los no musulmanes, así lo hicimos, disfrutando de sus alrededores, haciendo una ofrenda y pidiendo un deseo en uno de los laterales donde se puede meter la mano y dejar una moneda, así como contemplando toda su magnitud desde una de las azoteas de las casas de alrededor, donde tras preguntar, amablemente nos invitaron a subir. Los más tímidos que no se atrevan a hacer esto, tienen indicaciones de algunas terrazas donde te cobran por subir.

3. Mezquita Al Karaouine

¿Sabías que la Universidad más antigua del mundo está en Fez? Efectivamente, según el Libro Guiness de los Récords, la Universidad islámica de Qarawiyyin o Al-Karouine, fundada en 859 por una mujer, Fatima al-Fihri, hija de un rico mercader de la ciudad, proveniente de la que era capital de Túnez en ese momento, es la institución universitaria más antigua del mundo todavía en funcionamiento, doblando la edad a la prestigiosa Sorbona o la afamada Universidad Oxford.

Mezquita Al Qarawiyyin

Una vez más, el acceso a esta preciosa mezquita, según pudimos ver asomando las cabezas desde la puerta, con cuatro facultades, un patio central y más de 260 columnas, está vetado a los no-musulmanes, pero si podéis visitar su impresionante biblioteca que en el siglo XVII contaba con más de 300.000 ejemplares, convirtiendo la ciudad de Fez en la capital de la ciencia y el conocimiento del Norte de África.

4. Madraza Attarine

Madrasas en Fez

  • Horario: de 9 a 18 h. todos los días.
  • Precio: 10 dirham

La madraza de Attarine, construida entre 1.323 y 1.325, es sin duda mi favorita, ya que se muestra elegante y abundantemente decorada con textos del Corán y motivos florales, escupidos sobre diferentes materiales como mármol, madera, azulejos o estuco, con un patio central presidido por su fuente, y una impresionante sala de oración donde me impresionó su imponente cúpula de madera de cedro y el precioso mihrab que señala la Meca.

5. Plaza Seffarine

Muy cerca de  allí,  encontramos la preciosa plaza Seffarine, que totalmente restaurada, resume el encanto de Fez con un simple vistazo, y conserva uno de los oficios más antiguos de la ciudad,  caldereros que trabajan el cobre llenando el lugar de una hipnotizadora melodía, creada  por el repicar de los martillos sobre el metal, dando como resultado cazuelas, bandejas, teteras y otros muchos recipientes.

Oficios tradicionales de Marruecos

A pesar de no ser una plaza cómoda para sentarse y observar, seguro que encontrarás un hueco para contemplar la escena, además de visitar la austera y poco ornamentada Madraza Seffarine, visitar el Museo Belghazi, y seguir camino para perderse en el zoco de los tintoreros y curtidores.

6. Curtiduría Chouwara

La fotografía más famosa de la ciudad de Fez, posiblemente sea la de las Tenerías de Chouwara, no por las impresionantes vistas, sino por lo interesante de ver el proceso de curtido y tinte de la piel de forma tradicional, y el duro trabajo de los hombres que vemos sobre las pozas llenas de agua con cal o tintes, que aunque antes eran naturales, ahora son químicos y vendidos por una gran empresa alemana de cuyo nombre no quiero acordarme, como pude enterarme más tarde.

Nuestra llegada hasta allí fue prácticamente por sorpresa, ya que recién instaladas en la ciudad, decidimos salir a pasear antes de que cayera la noche, cuando de repente, uno de los chicos que allí trabajaba nos invitó a pasar.

Quedaba poca gente trabajando, y nosotras éramos las únicas turistas que paseaban entre las pozas, con una ramita de hierbabuena en la mano para evitar el fuerte olor de las pieles de los animales, gracias a nuestro guía improvisado, que aunque no hablaba francés ni inglés, fue tremendamente hospitalario, llamando a un amigo para que le ayudase a traducir sus explicaciones sobre el proceso y cómo se organizaban varias familias en modo cooperativa para trabajar en las tenerías, además de invitarnos a un rico té.

Barrio de los Curtidores en Fez

La experiencia sin duda, no podía haber sido mejor, pero entonces le pregunté por las vistas desde las terrazas desde donde todos los turistas hacían las fotos, y nuestro deseo se hizo realidad. Nos llevó a una de los miradores de una tienda, que tal y como descubrimos cuando encendió la luz, donde se vendían preciosos productos de cuero de gran calidad, que en ningún momento nos intentó vender, y así obtener una panorámica de las mismas.

Hay que saber que en muchas ocasiones, algunos de esos guías ponen precio a ese tour de no menos de 50 dirhams por persona (menos de 5€), y que aunque los miradores de las tiendas son gratuitos, los vendedores traten de persuadiros para que compréis algún bolso, chaquetas e incluso botas. Si finalmente decides comprar, ten paciencia y no olvides regatear.

7. Palacio Real de Fez

Saliendo de Fez el Balí, comienza Fez El Jdid, esa otra parte de la medina que se construyó a partir del siglo XIV para abastecer las necesidades del palacio y sus habitantes, que fue emplazado aquí por su enorme tamaño, con más de 50 hectáreas, considerado el más grande de Marruecos.

Dar el Majzen en Marruecos

Una vez más, no se puede visitar su interior, pero merece la pena acercarse y admirar sus 7 puertas de bronce elegantemente decoradas, que representan los días de la semana y los grados de la monarquía, rodeadas de azulejos de formas geométricas con el azul típico de Fez y el verde del Islam.

Desde allí, son muy interesantes las visitas al antiguo Mercado del Cereal, así como el decadente pero encantador Barrio Judío.

8. Mellah, barrio judío de Fez

Al otro lado de la puerta de Bab Sammarine, encontramos el barrio judío de Fez, llamado Mellah o Saladero, que según cuentan las leyendas alude o bien a los impuestos que tuvo que pagar la comunidad judía a cambio de la protección del sultan, recordad que en aquella época la sal era tan preciado como el oro, o a que los judíos echaron sal en los campos para volverlos infértiles, y tener algún lugar donde asentarse.

Calles del Mellah de Fez

Las calles son totalmente diferentes al resto de la medina, flanqueadas por casas con grandes ventanales orientadas a las mismas, y no al interior como las árabes, donde vivían a principios del siglo XX más de 1.400 familias, pero lo más destacable del barrio os lo presentamos a continuación:

Sinagoga Ibn Danann

  • Horario: 9 a 17 h. (sábado cerrado)
  • Precio: entrada gratuita

Qué ve en el barrio judío de Fez

Una sencilla puerta con un cartel que indica donde estamos, nos da la bienvenida a la Sinagoga Ibn Danann, con una sala presidida por el púlpito desde donde el rabino hablaba, con una enorme torá de 50m. del siglo XVIII escrita sobre piel de gacela, la parte superior donde rezaban las mujeres y en el sótano se encuentra el mikve, un baño ritual para la purificación de los pecados.

Merece la pena subir hasta la azotea y obtener una increíble vista del cementerio judío para hacerse una idea de sus dimensiones.

Cementerio Judío de Fez

  • Horario: 9 a 17 h.
  • Precio: 10 dirhams

Lo más impresionante del cementerio judío es la cantidad de austeras tumbas blancas que llenan toda la ladera, con un área dedicada a los rabinos y los mártires, entre los que destaca Solika, una hermosa chica de la que se enamoró el sultán, con el que finalmente se casó, firmando así su ejecución al negarse a convertirse al islam con sólo 17 años.

Tumbas en el Mellah de Fez

Zoco de los joyeros

Las calles del Mellah también se llenan de tiendas donde admirar y comprar joyas de oro, plata y otros materiales preciosos, con los elaborados diseños de la orfebrería marroquí. No dejes de pasear por el zoco de los joyeros y maravillarte con sus creaciones.

9. Tumbas Meriníes

Desde la puerta de Bab Guissa, saliendo e la medina y subiendo la colina El-Kolla, encontramos las Tumbas Meriníes de Fez, en el punto más alto de la ciudad, y con unas vistas impresionantes que nos ayudan a entender la magnitud del lugar con sus 785 mezquitas, y por supuesto, un lugar especial para ver atardecer.

Mausolea de la dinasatia Merinide

Si no quieres ir andando hasta allí, puedes tomar un petit-taxi en dirección al lujoso Hotel Les Merinides, para que os entiendan, por unos 10 dirhams como mucho.

Esta necrópolis fue construida en el siglo XIV, durante los años de mayor esplendor de Fez, entre convertida en capital del reino, para albergar los cuerpos de los últimos sultanes de la dinastía Meriníe, que reinó más de 200 años, y aunque hoy tan sólo quedan sus ruinas, no paraba de imaginar cómo serían en su origen, llenos de elegante mármol y epitafios tallados.

10. Museos de Fez

Los museos de Fez no destacan por sus colecciones de arte, o por sus obras, pero sin duda, si tenéis tiempo, siempre es una gran forma de aprender sobre la cultura que estamos visitando, además de estar en edificios perfectamente restaurados que te encantará visitar, por lo que os dejo un listado de los más importantes:

Museo Dar Batha

  • Horario: de miércoles a lunes de 8.30 a 12h. y de 14.30h. a 18h.
  • Precio: 10 dirhams

El museo  está instalado en el Palacio Dar Baza, de estilo hispano-árabe de finales del siglo XIX con los jardines de Bou Jeloud, un sitio perfecto para tomarnos un respiro, y expone todo tipo de artesanía de Marruecos, azulejos, alfombras, bordados, instrumentos musicales, etc.

Museo de Artes Nejjarine y Artesanía de Madera

Museo de la Madera y Artesanía de Fez

  • Horario: de 10 a 19h. todos los días.
  • Precio: 10 dirhams

El Museo de Artes Nejjarine se encuentra en lo que era una antigua fonda del siglo XVIII, donde comerciantes y visitantes de la ciudad disfrutaban de ese magnífico patio de madera tallada de tres alturas que no podrás dejar de mirar, clasificado como monumento histórico y patrimonio de la humanidad desde 1.916. Los objetos aquí expuestos son trabajos de artesanía tradicional en madera.

Museo de Armas Bordj Nord

  • Horario: de miércoles a lunes de 9 a 12h. y de 15h. a 18h.
  • Precio: 10 dirhams

En lo alto de la colina de Bordj Nord, cerca de las murallas, llama la atención una fortificación del siglo XVIII, que es el Museo de Armas, que además de convertirse en un lugar con unas panorámicas espectaculares, tiene una muestra de armas utilizadas por diferentes civilizaciones a lo largo de la historia.

11. Palacio Glaoui

El Palacio El Glaoui es una propuesta un poco menos turística de la ciudad de Fez, pero que sin duda es todo un viaje al pasado. El palacio con aspecto descuidado, todavía nos enseña sus mejores momentos, cuando desde aquí se reinaba todo el sur de Marruecos hasta la independencia de Francia en 1.956.

Palacios de Fez en Marruecos

Un patio central porticado con una fuente de mármol en el centro, sus increíbles salas con preciosos artesonados de madera pintada, decoradas con mosaicos y tapices, e incluso el primer baño moderno del norte de África, te seducirán.

12. Jardín Jnan Sbil

Lugares para relajarse en Fez

  • Horario: Martes a Domingo de 9 a 17 h.
  • Entrada gratuita.

Si aún os queda tiempo para seguir viendo la ciudad, o simplemente buscas un sitio donde relajarte, tienes que ir al Jardín Jnan Sbil, con origen en el siglo XVIII, y 7 hectáreas llenas de especies exóticas, un encantador estanque, un jardín de bambú, la noria, una torre, etc.

Espero que después de esto, os hayan entrado un poco más de ganas de perderte por Fez, una ciudad fascinante, que se ha convertido en uno de mis rincones favoritos del mundo. ¡Disfruta al menos tanto como yo lo hice, y déjate llevar!

Sobre el autor

Cristina
Viajera de vocación y profesión, con estudios en la Diplomatura de Turismo, especializada en el asesoramiento y venta de viajes en agencias de viajes off-line y on-line, organizadora de las Tertulias Viajeras y sobre todo bloguera en Está en tu Mundo.

2 comentarios en "Qué ver en Fez, la ciudad con más encanto de Marruecos"

  1. Maribel (Mil y un Viajes por el Mundo) | 13 Febrero, 2017 a 9:07 | Responder

    Una ciudad que nos enamoró por completo ¡deseando volver!

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