Betania y la especial energía del río Jordán

Siempre que pienso en Jordania, y todos sus rincones increíbles, me lleva a concluir que es un país con una energía especial y diferente, que hay que visitar al menos una vez en la vida, y entre esos lugares fascinantes, nos sorprende Betania, a orillas del río Jordán.

Betania a orillas del Jordán

Señalización del acceso al Río Jordán en Betania

¿Cómo llegar a Betania?

Después de nuestra aventura en el Mar Muerto, recorrimos aproximadamente 68 km. por buenas carreteras, hasta llegar a Betania, muy cerca de la bíblica ciudad de Jericó, en Israel. La zona es conocida como Transjordania, que significa más allá del Jordán.

Además, en los alrededores hay otras ciudades de interés turístico como Madaba, a tan sólo 50 minutos en coche, o podéis hacer cómo nosotros y volver directamente a Ammán, para ver los lugares más emblemáticos de la capital jordana, en una hora aproximadamente (54 km.)

Lugar del Bautismo de Jesucristo

Iglesia de cúpula dorada a orillas del río Jordán

Iglesia ortodoxa a orillas del río Jordán

Según nos acercábamos al río Jordán, íbamos viendo varias iglesias de diferentes religiones (copta, anglicana, católica y armenia), y nos quedamos muy sorprendidos al descubrir que es un sitio sagrado tanto para cristianos como para musulmanes.

Pero Betania es mucho más que un centro de peregrinación o un sitio biblíco más de los que encontramos en Jordania, es un lugar histórico, con los restos de la iglesia donde Juan Bautista predicaba la palabra de Dios, y una piscina bautismal con forma de cruz, donde éste bautizó a Jesús de Nazaret.

Betania, lugar biblíco de Jordania

Lugar exacto del bautismo de Jesucristo en Betania

De hecho, se puede visitar la excavación arqueológica con carteles informativos que ayudan a interpretar los restos de tres iglesias bizantinas construidas una encima de la otra, entre los siglos V y VI, ricamente decoradas con mármol y mosaicos, para conmemorar ese momento, así como pudimos hacernos a la idea de cómo era el Río Jordán hace 20 siglos, mucho más grande y con un caudal muy superior, que en este lugar se bifurcaba en dos.

Rebautizada en el Río Jordán

Una sencilla plataforma de madera y paja nos daba acceso hasta el río. Todos bajábamos las escaleras con ilusión, mis manos tocaron el agua de una pila bautismal que nos recibía, y por fin, el río Jordán se presentaba ante nuestros ojos.

Pila bautismal a orillas del Jordán

Pila de agua bendita en Betania – Fotografía de www.robinju.com

Un pequeño río que transcurre entre cañas, por un terreno lleno de lodo, en un ambiente humilde y acogedor, nos llenó de emoción, tanto, que Doris y yo no dudamos en emular a los primeros cristianos, y rebautizarnos sumergiendo nuestras cabezas tres veces.

No soy para nada religiosa, aunque sí me considero bastante espiritual, pero os aseguro que salimos de allí renovadas, con aires de paz y tranquilidad, y por supuesto, fresquitas para afrontar el calor jordano.

A orillas del río Jordán

A orillas del río Jordán

Frontera de Jordania e Israel

A parte de la experiencia mística que nos marcamos, me sorprendió bastante que este pequeño río de apenas unos metros, sirva de frontera entre Jordania e Israel, y aunque es una zona muy segura, esta totalmente prohibido cruzar al otro lado.

Lugar de bautismo en Israel

Orilla del río Jordán en Israel

La rivera israelí se caracterizaba por la vista de una iglesia y una escalinata por la que bajaban multitud de peregrinos con túnicas blancas, muy diferente al lado jordano, no sólo por su estilo más sencillo, sino por estar mucho menos masificado, pudiendo decir que estuvimos prácticamente sólos en todo momento.

TRUCO: Regalos baratos en Jordania

Aunque cuanto más viajamos, menos regalos traemos, en esta ocasion, es muy fácil tener un detalle con familiares o amigos y sorprenderlos con un trocito de Jordania, casi gratis.

Recoge un poco de agua del Río Jordán, según ves en la foto que me hizo mi amigo Alfonso, más conocido como Robinjú. Luego, cuando llegues a casa sólo tienes que hervirla, añadir un par de gotas de lejía y distribuirla en pequeños botes, ¡y ya está! ¡un poquito del río sagrado en casa de los que más queréis! Con las abuelas, el éxito esta garantizado, y si tenéis un bautizo a la vista, podéis hacerlo al más puro estilo familia real.

Cristina de Está en tu Mundo en Jordania

Recogiendo agua del río Jordán – Fotografía de www.robinju.com

Pero sin duda, el mejor recuerdo que os podéis llevar a casa es sentir la energía de este lugar tan especial, transportarse a otra época gracias a su historia, y añadir una experiencia más, que seguro os apetecerá contar.

Sobre el autor

Cristina

Viajera de vocación y profesión, con estudios en la Diplomatura de Turismo, especializada en el asesoramiento y venta de viajes en agencias de viajes off-line y on-line, organizadora de las Tertulias Viajeras y sobre todo bloguera en Está en tu Mundo.

Deja un comentario

Tu email no se publicará


*