Qué ver en Estambul, los 15 imprescindibles de la ciudad

Estambul es una ciudad que atrapa a todo el que la visita por su ambiente, dinamismo, encanto, sabor, paisajes, mezquitas, y la inmensidad del Bósforo.

En cada rincón de la ciudad se puede prácticamente viajar al pasado, con su impresionante casco histórico, Sultanahmet, declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO, lo que unido a su gastronomía y su fiesta nocturna, hace que no te quieras marchar.

Cómo llegar desde el aeropuerto al centro de Estambul

Metro + Tranvía

En nuestro caso, para llegar a Sultanahmet desde el aeropuerto de Atatturk, nos decidimos por tomar el metro, ya que es la opción más barata y llevábamos poco equipaje. Nada más salir de la terminal y frente a la parada de taxis está el metro, cuesta sólo 2 liras el billete, que es una ficha que hay que introducir para que gire el torno, y cogimos la línea M1 en dirección Aksaray aunque también podéis bajaros en Zetynburnu.

Una vez allí, cogimos el tranvía de la línea T1 en dirección Kabatas, que para muy cerca de la salida del metro, pagando otras 2 liras. En total, tuvimos un cómodo trayecto de 50 minutos para llegar casi hasta la puerta de nuestro hotel.

Aeroplano de la aerolínea de bandera turca

Autobús

Algunos de los autobuses de la compañía Havaş  terminan en la Plaza de Taksim, y por 10 liras puede ser una opción más rápida y cómoda, en especial si vuestro hotel está en esta zona, y salen cada media hora.

Hasta esta emblemática plaza, también llegan los autobuses urbanos de la línea 96T, con muchas más paradas intermedias, pero a un precio mucho más barato, de sólo 2,5 liras, aunque como mínimo tardaréis 45 minutos en llegar.

Taxi

Si vais muy cargados de equipaje o simplemente queréis más cómodidad, el taxi no sale muy caro, por unas 30 ó 40 liras turcas podéis llegar hasta el centro, Sultanahmet. Si es por la noche, este precio se incrementa aproximadamente un 50%, y el trayecto dura unos 25 minutos, aunque todo depende del tráfico que podamos encontrar.

Desde el aeropuerto de Sabiha Gökçen a Estambul

Transporte público en Estambul

En este caso la opción más recomendable sin duda son los autobuses de Havaş, que salen cada hora con dirección a Taksim, el trayecto dura 60 minutos y cuesta 13 liras. Si buscáis una opción más económica, podéis tomar el autobús E-3 hasta Levent y desde allí moveros en metro fácilmente hasta donde esté vuestro hotel por unas 5 liras.

Nosotras, cuando nos íbamos a Capadocia a horas intempestivas, optamos por un shuttle que nos cobró unas 50 liras y nos recogió en el hotel, aunque coger un taxi sería más o menos el mismo precio.

¿Cuántos días se necesitan para ver Estambul?

Estambul es una ciudad en la que nunca te aburrirás, una de esas ciudades que se deben visitar al menos una vez en la vida, con un número incalculable de mezquitas, y multitud de lugares de interés, por lo que puedo asegurarte que aunque estés 10 ó 15 días, siempre tendrás cosas nuevas qué ver o hacer en Estambul.

Por lo tanto, mi recomendación para disfrutar bien la ciudad, es pasar allí al menos 4 días.

¿Cómo ahorrar dinero en transporte en Estambul?

Tarjeta de transporte de Estambul

Una forma de ahorrar unas liras, exactamente un 10%, mientras te mueves por Estambul usando su gran red de transporte público, metro, tranvías, ferries, autobuses y funiculares, además de evitar tener que comprar la tarjeta IstanbulKart, que puedes encontrar en el aeropuerto, las paradas de metro principales y la mayoría de los kioskos del centro.

Qué ver en Estambul

Estambul es una de las ciudades con más turismo del mundo, y hemos hecho un listado para que descubras tú mismo el por qué, haciendo un recorrido por los lugares más mágicos de la ciudad:

 1. La Mezquita Azul

  • Horario: De 9 a 19 h.
  • Precio de la entrada: gratuita

Mezquita de Sultanahmet

Una de las vistas más emocionantes de la ciudad es la de la Mezquita Azul, o Mezquita del Sultán Ahmet, tal y como pude comprobar nada más llegar al centro de la Estambul.

Sus proporciones, su cúpula central rodeada de varias semicúpulas y la elegancia de sus seis minaretes de 64 m. de altura me dejaron hipnotizada, pero aún más su interior, lleno de azulejos de diferentes azules, grandes vidrieras, enormes alfombras y preciosas lámparas de araña.

Patio interior de la mezquita de Sultanahmet

Hay que tener en cuenta que para entrar a la mezquita no se pueden enseñar las piernas ni los hombros, y las mujeres deben de cubrirse la cabeza por lo que es recomendable llevar ropa que nos cubra, y en mi caso, siempre llevaba un pañuelo en el bolso para poder tapar mi pelo. De todas formas, en las puertas de la mezquita facilitan unas telas grandes y todo lo necesario, para que podáis acceder al interior.

Por otro lado, la mezquita cierra el acceso a los turistas durante el horario de rezo, así que al menos que des el pego como yo, no te extrañes si no te permiten la entrada.

Mezquita de Sultanahmet

Cómo último consejo, la Mezquita Azul es todo un emblema de Estambul, por lo que suele haber largas colas. Si quieres evitarlas, lo mejor es ir a primera hora.

2. Santa Sofía

  • Horario: De 9 a 17 h. (de abril a octubre hasta las 19 h.)
  • Precio: 30 liras

Exterior de Hagia Sofia

Por fin llegaba el momento de conocer otro de los monumentos más importantes de Estambul, una joya del arte bizantino construida entre los años 532 y 537, que tenía grabada en mi cabeza desde que abrí mi libro de historia del arte en el instituto, y aquí estaba yo, en Santa Sofía, rodeada de toda esta belleza indescriptible que me llenaba de emoción.

Aunque aparentemente desde el exterior tiene el mismo tamaño que la Mezquita Azul, en el interior podemos comprobar que la que fue la catedral más grande del mundo durante mas de 1.000 años, duplica sus dimensiones, con su imponente cúpula de más de 30 m. de diámetro, una sobrecogedora sala de dos plantas con enormes columnas, sus elegantes y característicos medallones que sirven de adorno, y los mosaicos de la planta superior.

Interior de Hagia Sofia

No paraba de recordar la historia de cómo los considerados los últimos cristianos de la ciudad, se refugiaron aquí durante el asedio a Constantinopla para ser convertida al islam en 1.453, y siguieron con sus rezos mientras el lugar era saqueado hasta que llegaron a ser parte del botín, siendo asesinados o esclavizados. A partir de ahí el templo se convirtió en mezquita, añadiendo cuatro minaretes y una escuela de teología.

Para evitar problemas religiosos, Atatürk, el presidente de la républica de Turquía, con pretensiones de un país laico, lo convirtió en el museo que vemos en la actualidad.

Interior de Hagia Sofia en Estambul

Y aunque todavía Estambul tenía mucho que ofrecerme, puedo asegurar que sólo ver estas dos maravillas, fue todo un sueño cumplido que hizo que me enamorara de la ciudad desde el primer momento.

3. Palacio de Topkapi

  • Horario: 9 a 17 h. (de abril a octubre hasta 19 h.) – Martes cerrado
  • Precio: Palacio 30 liras + Harén 15 liras.

Vista aérea de palacio de Topkapi

Otro de los lugares que no debes dejar de visitar es el Palacio de Topkapi, construido por Mehmed II como residencia tras la conquista otomana, hasta llegar a convertirse en el centro administrativo del imperio entre los años 1.465 y 1.853, cuando el sultán Abdulmecid decidió trasladarse al moderno Palacio de Domebahçe del que hablaremos más tarde.

Rodeando Santa Sofía, llegamos al Palacio a primera hora de la mañana, para evitar las largas colas que hay más tarde, y entramos en ese increíble complejo de 700.000 m2, con múltiples salas que se organizan alrededor de cuatro patios principales, y situado entre el Cuerno de Oro y el Mar de Mármara con unas vistas impresionantes del río Bósforo, que lo convierten en un entorno muy agradable para pasar una mañana soleada.

Sala imperial en Topkapi en Estambul

La visita nos llevó bastante tiempo, y aunque nos habían dicho que tardaríamos un mínimo de 2 horas, nosotras pasamos más de 4, paseando por las salas de armas, las cocinas, los establos reales, la sala del consejo privado, las mezquitas y contemplando sus increíbles puertas de acceso. Pero lo más destacable, y lo primero que debéis visitar al llegar, para evitar las conglomeraciones de gente, son la sala del Tesoro, considerado uno de los más importantes del mundo, que guarda entre otras cosas un diamante de 88 quilates perteneciente a la madre de Napoleón o el arma más cara del mundo, un puñal de oro con esmeraldas, y el Harem, el precioso lugar donde vivía el sultán con su familia y hasta 800 concubinas de alto nivel cultural que se encargaba de organizar la madre del mismo, que me dejo con la boca abierta.

Interior de Topkapi en Estambul

Si quieres conocer la interesante historia de este lugar, te recomiendo alquilar una audioguía que cuesta 20 liras.

4. Cisternas

  • Horario: 9 a 18.30 h. – Martes cerrado
  • Precio: 20 liras

Cisterna para el almacenamiento de agua

La Cisterna de la Basílica de Estambul, construida en el año 532 para almacenar agua y poder evitar la falta de suministro ante un asedio que derrumbara el Acueducto de Valente, me sorprendió mucho.

Tras bajar los 54 escalones que dan acceso a una gran cámara subterránea, se encuentra un remanso de paz, con una relajante música de fondo, una tenue iluminación, el frescor del agua y el envolvente movimiento de los peces en la misma, que hará que quieras quedarte un buen rato.

Columnas de las Cisternas

Las filas que forman las 336 columnas de mármol de 9 m. de alto que la sostienen, le confieren un aspecto enigmático, que aumenta cuando descubrimos la base de algunas de ellas talladas con la cabeza de la diosa medusa boca abajo, según cuenta la leyenda, para anular los poderes de su mirada que pueden dejar petrificado a todo el que la observe.

¡Sin duda una visita 100% recomendada!

5. Mezquita de Suleymaniye

  • Horario: De 9.30 a 16.30 h. excepto en el momento de la oración.
  • Precio: Acceso gratuito

Hay multitud de mezquitas en Estambul que merecen la pena ser visitadas, cada una con su personalidad propia, pero hemos elegido la Mezquita de Suleymaniye por ser la mezquita imperial más grande, con una situación privilegiada, asentada en una de las colinas que conforman la urbe, con vistas que dominan toda la ciudad.

Mezquitas de Estambul

Fue construida entre 1.550 y 1.557 sobre las ruinas del palacio Eski Saray, con un exterior robusto que impresiona, con cuatro minaretes, un patio rodeado de un pórtico con una columnata de granito y mármol, y una enorme cúpula, que sorprende aún más en su interior totalmente decorada y rodeada de semicúpulas, que coronan un espacio con una decoración sencilla, pero acogedora.

6. Gran Bazar

La calle que nos llevaba al famoso Gran Bazar de Estambul, el más antiguo de la ciudad edificado en 1.461, estaba completamente llena de gente, y tuvimos que avanzar a paso de geisha prácticamente arrastradas por la multitud hasta la puerta del  mismo, pero una vez allí todo cambió.

Entrando al Gran Bazar en Turquía

Acostumbrada a los bazares de India, o a los zocos como el que se puede ver en Marrakech, todo resultaba tranquilo y elegante, y los vendedores ofrecían sus productos amablemente en uno de los mercados más grandes del mundo, con 64 calles y 16 patios.

El paseo me pareció apasionante no sólo por su belleza, o por sus tiendas elegantes llenas de ropa, preciosa joyería, o alfombras de gran calidad, sino por el recorrido para los sentidos, oliendo agradables fragancias hechas de forma tradicional, descubriendo nuevas especias y probando diferentes variedades de té.

Tiendas del bazar de Estambul

Interior del Gran Bazar de Estambul

Al final no compramos nada, tal y como os recomendamos que hagáis vosotros, ya que los precios son más elevados que en otros puntos de la ciudad, pero pasamos un rato muy recomendable.

7. Palacio de Dolmebahçe

  • Horario: 8.30 a 16 h. (invierno hasta las 15 h.) – Lunes cerrado
  • Precio de la entrada: 40 liras

La visita al palacio de Dolmebahçe es estrictamente guiada, en dos idiomas diferentes, turco e inglés, y con separadores para que nadie se pueda acercar demasiado a las lujosas mesas, lámparas, aparadores y el resto del mobiliario del palacio.

Lugares de interes de Estambul

Fue construido entre los años 1.842 y 1.853 en estilo neobarroco europeo, fácilmente apreciable tanto en el exterior, como en el interior, y su importancia radica en que fue el centro administrativo del imperio otomano desde entonces hasta el año 1.922.

No dejéis de mirar para arriba, ya que 14 de las 35 toneladas de oro que costó edificar este palacio se gastaron en los techos y las lámparas, disfrutad de sus diferentes estancias con enormes alfombras, sus vistas, sus jardines y su famosa escalinata de cristal de Baccarat.

8. Torre de Gálata

  • Horario: 9 a 20 h.
  • Precio: 25 liras

La torre de Gálata fue edificada en el año 528, considerándose una de las más antiguas del mundo, y servía como faro que vigilaba el extremo norte del mar a la entrada al Cuerno de Oro, aunque más tarde fuese reconstruida por los genoveses en el año 1.348 y renombrada como la Torre de Cristo.

Torre defensiva en Estambul

Una vez más, esperamos la cola y subimos hasta lo más alto de la torre donde es fácil quedarse embelesado con las preciosas vistas de la ciudad, aunque lo más destacable no es su altura de apenas 67 m. de alto, sino el grosor de sus paredes con 3,7 m. en la base y apenas 20 cm. al llegar al mirador.

Hay dos opciones para llegar hasta allí, dando un paseo cruzando por el Puente de Gálata, siempre lleno de pescadores, y con la parte inferior repleta de animados restaurantes y bares, con una gran vida nocturna, para luego subir una encantadora calle empedrada hasta la torre, o simplemente subir en el funicular de Tünel desde Karakoy.

Si vas a pie desde Eminonu, no dejes de pasar antes por la preciosa Mezquita Nueva o Yeni Camii de impresionantes dimensiones, con una situación privilegiada en el Cuerno de Oro a orillas del río Bósforo, que sin duda te encantará.

Mezquita más grande de Estambul

Mezquita Suleymaniye en Estambul


 

9. Iglesia de San Salvador de Cora

  • Horario: 9.30 h. a 17 h. (de abril a octubre hasta las 19 h.) – Miércoles cerrado.
  • Precio: 15 liras

Iglesia bizantina de Estambul

Fuera de las murallas de Estambul, tal y como reza su nombre, se construyó entre  1.316 y 1.321 la encantadora iglesia de San Salvador de Cora, que finalmente quedo dentro de la ciudad con la nueva muralla de 1.413.

Llegar allí es algo complicado, ya que sólo se puede ir en taxi o en autobús desde Eminonu, un poco más adelante del Puente de Gálata, hasta Kariye Müzesi. Lo mejor es preguntar al conductor del autobús, que nos ayudó en todo momento.

Pintura bizantina en Estambul

La iglesia está formada por varias capillas de forma asimétrica, pero lo mejor sin duda está en el interior, donde se puede entender porque es una de las grandes muestras del arte bizantino, con frescos de la época perfectamente conservados.


10. Crucero por el Bósforo

El crucero por el Bósforo es una actividad totalmente imprescindible si visitas Estambul. En primer lugar, después de la excitación que provoca está increíble ciudad con tantos lugares que visitar, su historia y su animado ambiente, supuso un momento de lo más relajante, además, elegimos el horario del último barco, lo que nos regaló un increíble atardecer y la belleza de Estambul iluminado, entusiasmada con la sensación de navegar entre dos continentes, y por supuesto, me hizo darme cuenta de la magnitud de la urbe que estaba visitando, no sólo por su extensión, sino por la gran cantidad de monumentos, mezquitas, murallas, acueductos y sitios de interés bien conservados que todavía quedaban por ver.

Cruceros al atardecer

Precios de cruceros por el Bósforo en Estambul

Hay varias opciones para hacer un crucero por el Bósforo, y todo depende del tiempo que tengas o de lo cansado que estés, que también puede influir.

1. La opción más cómoda es contratar un crucero de las personas que te lo ofrecen en la misma plaza de Sultanahmet, por supuesto, os recomiendo regatear y mucho, pero salen desde un puerto que esta a tan sólo 5 minutos andando, tienen una duración de una hora y media, llegando hasta el segundo puente del Bósforo, y no os cobrarán más de 15 € por persona.

2. La segunda opción, más barata, es ir al embarcadero de Eminonu normalmente con largas colas, y comprar un billete para un crucero de las mismas características que el anterior, por un precio de unos 7,5 € por persona.

3. Y por último, pero quizás mucho más interesante si tenéis tiempo, por ser prácticamente la más barata y de mayor duración, desde el mismo embarcadero de Eminonu, puedes tomar los barcos de la compañía pública Sehir Hatlari, que realizan una excursión hasta el encantador pueblo Bogaz Iskelesi, desde donde tendréis unas estupendas vistas de la desembocadura del Bósforo en el Mar Muerto, pasando por todo Estambul. El trayecto dura dos horas, además de otras dos horas libres por el pueblo, teniendo una duración total de 6 h. y cuesta 25 liras, unos 8 € por persona.

Y si después de todo esto, seguís teniendo más tiempo en la ciudad, todavía hay multitud de cosas interesantes que visitar, como por ejemplo:

11. Salir de fiesta en Estambul: Taksim

Estambul es una ciudad que nunca duerme, sea el día de la semana que sea, y la marcha os espera en cada esquina y os aseguro que merece la pena vivirla.

Taksim, que significa distribución y se llama así por ser esta plaza el lugar donde se centralizó el reparto de agua al resto de la ciudad desde 1.723, se encuentra en la parte europea, y es una de las zonas más modernas de la ciudad, llena de hoteles lujosos, restaurantes, pubs y discotecas, y las calles de alrededor, en especial la calle Istikal, parecen un hormiguero de gente cuando cae el sol.

También podéis salir por la zona de Ortoköy, aunque es un poco más cara, también siempre está llena de gente, y tiene muy buen ambiente.

12. Rumeli Hisari

  • Horario: 9 a 16.30 h.
  • Precio: 5 liras

Lo más sorprendente de esta fortificación es que fue construida en tan sólo 4 meses, en el año 1.452, situada en un lugar estrategico para impedir el paso a las tropas bizantinas, convirtiéndose en uno de los mejores ejemplos de arquitectura militar del mundo.

Vistas desde el Bósforo

Rumeli Hisari fue abandonada una vez terminó la Conquista de Constantinopla, para utilizarse como prisión en el siglo XVI, y restaurarse posteriormente en 1.953 convirtiéndose en un interesante museo al aire libre.

13. Mezquita de Eyüp Sultan

Cuando creímos haber visto la mayoría de los lugares imprescindibles de la ciudad, decidimos adentrarnos aún más en la cultura turca, visitando esos lugares menos turísticos, pero con todo el encanto de lo auténtico, por lo que fuimos a la Mezquita de Eyüp Sultan.

Mezquita más importante de Estambul

Allí nos encontramos el fervor religioso, multitud de personas dando alimento a las palomas, las aves del paraíso según el Corán, niños celebrando su circuncisión, y otros muchos fieles que sólo iban a visitar la tumba del que fue la mano derecha de Mahoma y el cuarto centro religioso más importante del islam. Además, su mármol blanco deslumbrante, la elegancia de sus azulejos azules y sus enormes alfombras lo hacen un lugar de lo más singular.

Justo al lado de la mezquita está el impresionante cementerio del mismo nombre, con multitud de tumbas asentadas en la colina, con inscripciones tanto en árabe como en turco, con un camino que lleva hasta la cumbre, donde inspirarse con las mejores vistas e incluso tomar un té en el Café de Pierre Loti.

También se puede subir en teleférico, y aunque las colas suelen ser enormes, merece la pena evitarse el camino, y andar por el sendero para bajar.

14. Acueducto de Valente

Después, mi curiosidad nos llevó hasta el acueducto de Valente, que me tenía intrigada ya que lo había visto desde lejos desde diferentes puntos de la ciudad, una ostentosa obra de ingeniería hidráulica del año 368, que en su momento tuvo un kilómetro de longitud, y 20 m. de altura.

Arquitectura romana en Estambul

Además, os recomiendo visitar los barrios Unkupani, y Beyazit donde quedan restos del mismo, que resultan encantadores, barrios típico turcos, donde probamos dulces y otros productos típicos y poco turísticos, y observamos la vida cotidiana de sus vecinos.

15. Islas del Príncipe en Estambul

Después de haber visto multitud de rincones de esta ciudad que me enamoró, decidimos visitar las Islas Príncipe, un pequeño archipiélago en el Mar de Mármara a 20 km. al sureste de la ciudad antigua, con 9 islas en total, 4 de las cuales son muy turísticas y ofrecen muchas posibilidades para pasar un día genial.

¿Qué ver en las Islas Príncipe?

Visitar las Islas del Príncipe en Estambul, resulta una excursión perfecta para disfrutar de la naturaleza, bañarse en sus playas, perderse en las calles de sus poblaciones, con casas antiguas, o visitar los templos ortodoxos que se encuentran repartidos por toda su geografía. Los vehículos a motor están prohibidos, por lo que está asegurado un día de relax, montando en bicicleta, a pie, en carrozas de caballos y hasta en burro.

Buyukada es la isla más grande, con una gran influencia griega, preciosas calles formadas por tradicionales edificios de madera, y en lo más alto de la montaña el Monasterio de San Jorge, de vocación ortodoxa. El alquiler de una bicicleta todo un día cuesta 10 liras, pero si optáis por una opción más cómoda como ir en calesa, el precio sube considerablemente, llegando hasta 60 € por un paseo de 90 minutos.

Buyukada, una de las Islas del Príncipe en Estambul en Turquía.

El punto fuerte de la isla de Heybeliada son sus playas, para pasar un día refrescante y tranquilo, sobre todo si es verano, además de Kamariotissa, la última iglesia de construida en Turquía, de estilo bizantino, un monasterio del siglo XI en la cima central de la isla y la tumba del segundo embajador inglés que envío Isabel I de Inglaterra, que se retiro a vivir aquí huyendo de la ajetreada vida de la ciudad.

Kinaliada es una isla de lo más peculiar, por el color rojo de la tierra, adquirido por la extracción de hierro y cobre a lo largo del tiempo, y la que menos bosques tiene. Al ser la más cercana a la parte europea de Estambul, fue la más utilizada para el exilio del periodo bizantino.

Burgazada, es toda una muestra de tolerancia religiosa en donde podréis visitar la iglesia y monasterio Aya Yorgi, la sinagoga Ohel Yaakov y la mezquita de Burgazada, además de la residencia, ahora convertida en museo de Sait Faik Abasiyanik, uno de los escritores más famosos de Turquía. Además también regala preciosas panorámicas, senderismo entre caballos salvajes ascendiendo al Bayrak Teppe, el punto más alto de la isla, o degustando la gastronomía de la zona en sus bares y restaurantes.

¿Cómo llegar a las Islas Príncipe?

Hay ferries que parten desde varios puntos de Estambul, como Kadikoy y Bostanci, pero posiblemente el más cercano es el del muelle de Kabatas, por estar situado en la parte europea, desde donde tomar el barco de la compañía IBB Sehir Hatlari, con paradas y un trayecto de 1 hora 45 minutos, y un precio de 7 liras o IDO (Istanbul Deniz Otobusleri) que va directo por y cuesta 10 liras, en tan sólo 1 hora.

También, puedes preguntar en la recepción de tu alojamiento o en cualquier agencia de viajes, por excursiones organizadas, en las que te recogen directamente en el hotel.

 

 

 

Sobre el autor

Cristina
Viajera de vocación y profesión, con estudios en la Diplomatura de Turismo, especializada en el asesoramiento y venta de viajes en agencias de viajes off-line y on-line, organizadora de las Tertulias Viajeras y sobre todo bloguera en Está en tu Mundo.

2 comentarios en "Qué ver en Estambul, los 15 imprescindibles de la ciudad"

  1. Miguel Ángel Otero Soliño | 22 noviembre, 2016 a 12:09 | Responder

    Hola Cristina

    Es muy interesante tu repaso a que ver en la ciudad, solo te voy a poner un pero es que has confundido la mezquita Nueva con la de Suleymaniye. La que esta en Eminonu, al lado del bazar de las especias y del puente de Galata es la mezquita nueva o Yeni camii, la de Suleiman está en lo alto del Cuerno de Oro, no muy lejos del acueducto de Valente por cierto.

    En lo que respecta a Heybeliada, es importante mencionar que allí estaba el seminario ortodoxo que llevan años intentando reabrir sin exito, es un sitio digno de ver. Muchos turistas no lo saben pero en el barrio de Fener se encuentra la sede del patriarcado ortodoxo de Constantinopla. El patriarca es el lider ecúnemico de toda la religión ortodoxa, aunque es un puesto a día de hoy más simbólico, ya que la iglesia ortodoxa es autocefalica, es decir cada país tiene autonomía y patriarca propio.

    un saludo

    • Hola Miguel Ángel,

      Muchas gracias por la corrección, de hecho, ya lo hemos cambiado en el post para proporcionar esta información a nuestros lectores, y agradecerte también tus aportaciones sobre Ferner, sin duda, muy interesantes.

      ¡Un saludo!

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