Jaisalmer, una experiencia inolvidable

Jaisalmer, la ciudad dorada que surge en medio de las arenas del desierto del Thär, en el estado de Rajastán, en India, nos hará vivir una experiencia inolvidable, propia de cuento de las Mil y Una Noches.

Es cierto que todos los viajeros la primera vez que vamos a Jaisalmer, preparamos unos dos o tres días de estancia, que en realidad, para ver lo básico es suficiente, pero mi consejo es que descanséis unos días en esta encantadora ciudad, lejos del ajetreo de las grandes ciudades indias y os sumerjáis en su cultura y en sus gentes.

Fuerte de Jaisalmer

Lo más impresionante de la ciudad es su fuerte, situado en una colina, que tal y como cuenta la leyenda, Krishna había vaticinado que un descendiente del clan de Yadav fundaría su reino encima de la colina de Trikuta. Así en 1.156 d.C. Rawal Jaisal-a, hizo de esta colina la capital de su reino.

Durante los siglos XVI y XVII, las caravanas de camellos que iban a comerciar a Pakistán pagaban tributos, e incluso muchos de los comerciantes de mayoría jainista, se establecieron en Jaisalmer, construyendo impresionantes casas (Havelis) y sobrecogedores templos, haciendo de la ciudad un lugar próspero. Con la conquista británica, la ciudad sufrió malos momentos, debido a la importancia que se le dio al comercio marítimo, fomentando las ciudades de Bombay y Calcuta, por lo que una gran parte de la población emigró cerrando mansiones y hasta dejar la ciudad prácticamente desierta. En 1.971, a raíz de la guerra con Pakistán, la ciudad empezó a resurgir debido a su situación estratégica, teniendo hasta hoy en día una gran base militar.

Es muy normal ver militares en todas las calles de Jaisalmer, así como camiones y tanques en las carreteras o su márgenes, pero esto no afecta para nada al viajero, excepto por el impresionante ruido que hacen en ocasiones los aviones de guerra. En la actualidad, la base económica de la ciudad son la base militar y el turismo.

Palacio y Templos Jaínistas

Lo mejor para el turista es perderse por sus calles sinuosas, tanto del fuerte, como del mercado, como de la zona de las Havelis. Dentro del fuerte encontramos los templos jaínistas, los cuales hay que tener en cuenta que abren de 8 a 11 h., y con un horario más amplio el Palacio, el cual ha sufrido una gran adaptación al turista y ofrece unas audio guías de bastante calidad, así como el templo de Lasminath.

Havelis

Las Havelis que se suelen visitar son Patwon-ki-Haveli, la más impresionante de todas, construida entre 1.800 y 1.860 por cinco hermanos jainíes, Salim Singh-ki-Haveli, construida hace unos 300 años, y una parte de la misma sigue habitada, y Nathmal-ki-Haveli, residencia del siglo XIX, propiedad de un primer ministro.

Gadi Sagar

El lago Gadi Sagar nadie se lo puede perder, no sólo por el estanque y sus orillas llenas de templos y capillas, sino por el magnifico puente que atraviesa la carretera y llega hasta el estanque, y que según cuenta la leyenda, una prostituta se ofreció a pagar, pero al maharajá le pareció denigrante, ya que el tendría que pasar por debajo para llegar al templo. De este modo, y en una ausencia del maharajá lo construyó y puso en su interior un templo de Krishna, de forma que no se atrevería a derribarlo.

Dormir en el desierto

Algo que se debe hacer es ir a dormir al desierto. Es toda una experiencia dormir entre dunas, rodeado de millones de estrellas y en el más silencio absoluto. Además normalmente en los viajes al desierto, los cuales pueden ser en jeep o en camello, nos enseñan algún pueblo de desierto, lo cual nos permite acercarnos un poco a esta cultura milenaria, de tribus provenientes del norte, que tienen costumbres y formas de vida muy interesantes, todo transmitido por vía oral. De hecho, el idioma que hablan, el marvari, es un idioma hablado pero no escrito. Sus canciones nos invadirán en este lugar del mundo. Si aceptáis un consejo, preguntar en el Hotel Shahi Palace por los safaris, os aseguro que no volveréis decepcionados.

A todos los que vayan a visitar la ciudad, pasadlo bien que seguro que lo haréis y sumergiros en el cuento que vais a empezar a vivir. Además aquí podréis tomar el mejor Cold Coffee with Ice Cream de toda la India. No os lo perdáis.

Sobre el autor

Cristina
Viajera de vocación y profesión, con estudios en la Diplomatura de Turismo, especializada en el asesoramiento y venta de viajes en agencias de viajes off-line y on-line, organizadora de las Tertulias Viajeras y sobre todo bloguera en Está en tu Mundo.

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